Este bichito tiene una apariencia cambiante; la cual generalmente tiene el aspecto de una culebra voladora. Pero además podría presentarse
como, serpiente, ave, pez, cuadrúpedo, rana, murciélago y hasta humanoide; o igualmente una mezcla de ellas. Se dice que
además, su cuerpo estaría cubierto de pasto, arbustos y cilindros retorcidos, a
modo de ganchosos cuernos y otras estructuras que sobresalen del cuerpo de esta
criatura.
Según los mapuche esta criatura generalmente
tendría la forma de una serpiente alada, la cual habitaría en los bosques. Sus
alas con las que vuela a voluntad le crecerían cuando ha llegado a su edad
madura. Presentaría una longevidad increíble y al llegar a la vejez, se transformaría
en un pájaro del tamaño de un gallo o un pavo joven; pero igual de sanguinario
como su otra forma. Además se caracterizaría por tener una fuerza tan poderosa
que puede derribar grandes árboles; y en Chiloé incluso
se dice que esta criatura puede levantar gigantescas olas que hacen naufragar
las embarcaciones que estén cerca de él. Esta criatura se alimentaría de
sangre, y comúnmente estaría adherida al tronco de los árboles en las noches y
en los días de calor excesivo. Las personas pueden saber dónde ha estado,
porque deja huellas de sangre mediante un excremento rojo que chorrea de los
árboles en donde vive y se oculta durante el día. También se puede saber de su
presencia al escuchar los agudos silbidos que emite estridentemente.
Se cree que esta criatura acostumbraría a vivir cerca de los
lagos y ríos, donde su presencia ocasiona gran pánico; ya que se cree que
produce una sustancia tan irritante que al ser transmitida por el aire o por el
agua, ocasionando erupciones en la piel muy similares a la sarna. Además
aquellos que tienen el infortunio de contemplarlo, podrían ser paralizados con
su intensa mirada, para que luego esta criatura les pueda succionar la sangre;
con lo cual pueden llegar a morir. Igualmente, se cree que cuando los
habitantes de una casa se van volviendo extremadamente flacos —y ya se ha
descartado la presencia del Colo Colo o el Basilisco chilote— su enfermedad sería
producto de esta criatura.
Cuentan que esta criatura, aunque puede atacar al ser humano,
esto es muy excepcional; y más comúnmente se alimentaría de la sangre que
succiona de las ovejas, cabras u otros animales; pero no haría daño alguno en
los rebaños de cabras u otros animales de color blanco. Se dice que cuando
enflaquece el ganado sin una causa aparente, es producto de esta criatura.
La gente y cuadrúpedos solo quedarían a salvo
si se trasladan a otros lugares, o al quedar interponiéndose entre ellos y esta
criatura tipo vampiro, un río o un estero. Pero si por diversos motivos
no se puede abandonar el lugar donde estaría alimentándose esta criatura, sólo
se puede combatir a este mal mediante la intervención de una Machi que conozca la ceremonia mágica para
ahuyentarlo del lugar. Igualmente se dice que para matarlo, se puede cubrir con
una tela fuerte, el árbol en que está escondido, para que así no pueda huir
esta criatura, y en seguida se debería prender fuego al árbol.
RELATOS
De acuerdo al abate Juan Ignacio Molina, el Piguchén es:
un quadrupedo alado, ó especie de gran murciélago, que á existir en la realidad, formaría uno de los eslabones ú anillos que unen los páxaros á los quadrúpedos. Este animal, que según dicen, es de megnitud y figura del conejo casero, está cubierto de un pelo fino de color canela: tiene el hocico aguzado: los ojos grandes, redondos y resplandecientes: las orejas casi invisibles: las alas membranosas: las patas cortas, y semejantes á las del lagarto: la cola redonda por el nacimiento, y después ancha á modo de la de los peces: silva como las culebras, y vuela como las perdices: habita en los huecos de los árboles, de donde sale únicamente durante la noche, y no hace mal á nadie sino es á los insectos, que le sirven de pasto.


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