ATOLL – Inhuman Implants
Los pibes: Wade Taylor (voz), Spencer Ferguson (guitarra), Cameron Broomfield (bajo), Andy Luffey (batería). Cuarteto de Phoenix, Arizona, que viene haciendo ruido en la escena del brutal death/slam desde hace unos años y acá pega el salto con Unique Leader Records.
La bajada: Tercer largo de los pibes y el primero con el sello de Unique Leader, que ya es una declaración de principios: acá no hay experiments, hay brutalidad. La promesa era simple: death metal técnico, slam, y una producción que te patee la cabeza. La cumplen, aunque con algunos detalles que vale la pena discutir.
La lucha (dato color): El disco salió el 23 de febrero de 2024 por Unique Leader Records en formato digital y CD . La formación que grabó este disco ya no es la misma que sigue en la banda: el guitarrista original Chris Nick se fue después de la grabación, así que Inhuman Implants quedó como el último registro de esa versión de Atoll . El arte y el concepto van de lleno al body horror y la experimentación médica siniestra, en sintonía con el título.
Lo que suena: Brutal death metal con una veta técnica clara y mucho slam. La referencia ineludible que tiran los propios críticos es Cryptopsy de la era moderna, pero más lento y menos espástico . Lo que distingue a este disco de la media del género es el bajo de Cameron Broomfield: está mezclado al frente, con un clank metálico y protagónico que le da una textura distinta a la pared de guitarras . La batería de Andy Luffey es una máquina: blast beats precisos, doble bombo a velocidades ridículas, y fills que no se sienten fuera de lugar . Wade Taylor tiene un rango que va del guttural más bajo al shriek, con algún que otro "blegh" de manual . Los temas van de la velocidad directa ("Autonomic Autosarcophagy") al groove pesado y arrastrado ("Sexual Aggressor"), y el disco tiene la inteligencia de alternar tempos para que cuarenta minutos de brutalidad no se sientan monótonos .
Canciones:
Autonomic Autosarcophagy
Vomit Altar
Gay for God
Berdella of Blood
A-Bomb Track
Sexual Aggressor
Missionary Opposition
Primordial Rage
Husks
Estética y Podredumbre (Producción y Arte): La producción es limpia y poderosa, con cada instrumento audible incluso en los momentos más densos. Eso es a la vez un acierto y un problema: suena tan bien mezclado que a veces le falta esa suciedad que el género pide a gritos. El arte de tapa va de lleno al horror corporal y la estética de experimentación quirúrgica, en línea con el título y las letras. El logo es ilegible, como corresponde.
El pulso de la obra: La clave es "Vomit Altar". El segundo tema del disco es el ejemplo perfecto de lo que Atoll hace bien: arranca con un riff que se te pega, la batería empuja sin piedad, y la voz de Wade Taylor se mueve entre el guttural y el shriek con una naturalidad que asusta. Es un disco brutal, técnico y sorprendentemente pegadizo que te deja molido pero con ganas de darle play de nuevo. Si "Autonomic Autosarcophagy" es la patada en la puerta, "Vomit Altar" es la que te deja tirado en el piso.
La Voz Especializada:
MetalSucks: "Inhuman Implants tiene todos los tropos familiares que uno esperaría del brutal death metal, pero lo hacen con estilo y genuino entusiasmo palpable. El tono de guitarra masivo, el bajo metálico prominente, y la variedad de estilos vocales mantienen las cosas frescas de principio a fin."
Diazable: "El último disco de Atoll es un puñetazo de horror, humor y pura locura sonora. Es un disco que te hará reír de la forma más incómoda, te dejará retorciéndote en tu asiento, y probablemente te hará cuestionar tu cordura al final." Calificación: 8/10 .
El ojo crítico (desde la trinchera): Vamos a lo concreto. Inhuman Implants es un disco sólido, bien ejecutado, y con momentos genuinamente memorables. Pero hay dos cosas que le juegan en contra. La primera: los samples. El tema "Gay for God" está plagado de clips de It's Always Sunny in Philadelphia y South Park, y MetalSucks lo dice sin vueltas: "ya estamos bien pasados de poner clips de TV y películas en el metal... Killwhitneydead ya reventó ese caballo hace veinte años" . Tiene razón. El humor juvenile está bien, pero los samples de comedia rompen la atmósfera de una forma que no suma. La segunda: el disco no inventa nada. Es brutal death técnico con slam, y si ya escuchaste a Devourment, Pathology o Cryptopsy, vas a reconocer todos los recursos acá presentes. Atoll lo hace bien, pero no lo hace distinto.
Ahora, lo que sí juega a favor: el bajo. En serio, el bajo de Cameron Broomfield es el alma de este disco. Escuchá "Primordial Rage" y decime si no es el instrumento que más te llama la atención. Eso no es común en el género, y habla de una banda que piensa la mezcla como una herramienta, no como un trámite. Y la producción, aunque limpia de más, logra que cada instrumento respire dentro del caos.
El dato de la partida de Chris Nick después de la grabación también es interesante: Inhuman Implants es el testamento de una formación que ya no existe. No sabemos si la banda va a mantener este nivel sin él, pero como documento, este disco captura un momento.
La posta: Si te gusta el brutal death técnico con slam, este disco te va a gustar. Está bien hecho, suena bien, y tiene momentos que se quedan. Si buscás algo que te vuele la cabeza o que te haga repensar el género, seguí buscando: Atoll no está acá para eso. Es un disco de género, para fans del género, y lo cumple con creces. Vale la pena para el que ya está adentro del palo. Para el que viene de afuera, es una puerta pesada de abrir.
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