CORÁN
"Jesús es tenido en honor en este mundo y en el Más Allá, y está entre los allegados a Dios."
— Corán 3:45
"Le dimos a Jesús, hijo de María, pruebas claras y lo fortalecimos con el Espíritu Santo."
— Corán 2:87
"Y Jesús será un signo para la Hora del Juicio."
— Corán 43:61
TALMUD
"Jesús el Nazareno fue colgado en la víspera de Pascua por brujería y por descarriar a Israel."
— Sanedrín 43a
"Yeshú [Jesús] está en el infierno siendo hervido en excremento."
— Guittín 57a
"Él practica la magia, engaña y desvía a Israel."
— Sanedrín 107b
Esta imagen presenta una comparación directa sobre cómo se menciona y se describe a la figura de Jesús (o Yeshú) en dos textos religiosos diferentes: el Corán (el libro sagrado del Islam) y el Talmud (la compilación de la ley y tradición oral judía)
La intención de la placa es contrastar dos perspectivas totalmente opuestas
La columna izquierda (Corán): Muestra una visión muy respetuosa y de alta estima hacia Jesús
. En el Islam, Jesús (Isa) es considerado uno de los profetas más importantes de Dios, se reconoce su nacimiento virginal, se destaca que realizó milagros con la ayuda del Espíritu Santo y se le menciona como una figura clave vinculada al fin de los tiempos . La columna derecha (Talmud): Muestra pasajes polémicos de la literatura rabínica antigua que algunos historiadores y polemistas interpretan como referencias despectivas hacia Jesús (Yeshú)
. En estos extractos se le atribuye haber sido ejecutado por la horca en la víspera de Pascua bajo acusaciones de practicar magia, herejía o desviar a la comunidad judía, y se incluyen expresiones sumamente duras sobre su supuesto destino en el infierno .
En resumen, la imagen busca resaltar el contraste evidente entre la postura del Islam (que honra a Jesús como un gran profeta) y los textos tradicionales judíos antiguos (que presentan una visión radicalmente hostil y crítica de su figura)
Estos textos están escritos textualmente así en los libros mencionados (las citas de las referencias al pie —como Sanedrín 43a o Guittín 57a— son reales dentro de la literatura del Talmud babilónico), al igual que los versos del Corán.
Entonces, para entender por qué existen estas frases tan crudas y chocantes, hay que mirar el contexto histórico y el propósito de cada texto:
El trasfondo de las citas del Talmud: El Talmud se redactó en los primeros siglos de nuestra era, en una época en la que el judaísmo rabínico y el naciente cristianismo competían duramente y se perseguían mutuamente. Los especialistas en historia judía y cristiana explican que estas menciones a Yeshú (que muchos historiadores debaten si se refieren exactamente a Jesús de Nazaret o a otras figuras con nombres similares de la misma época) funcionaban como polémica teológica y respuestas satíricas o defensivas frente al relato cristiano. En muchas versiones históricas censuradas o ediciones modernas, estas líneas específicas solían omitirse o debatirse intensamente entre los propios rabinos.
El contraste con el Corán: Por su parte, el Islam surgió varios siglos después (en el siglo VII) y adoptó a los profetas bíblicos dentro de su propia teología. Para el Corán, Jesús (Isa) es un profeta fundamental y milagroso de Dios, por lo que rechaza de plano la idea de que haya muerto crucificado o condenado de esa manera, dándole una posición de gran honor (de ahí los versos que muestra la imagen en la columna izquierda)
.
En resumen: la imagen no es un invento moderno en cuanto a la traducción de las citas de los libros; los textos dicen eso de manera literal. Lo que hace la placa es usarlos de forma intencional para contraponer dos posturas religiosas históricamente opuestas frente a una misma figura.
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