SEVERE TORTURE – Misanthropic Carnage
Los pibes: Dennis Schreurs (voz), Thijs van Laarhoven (guitarra), Patrick Boleij (bajo), Seth van de Loo (batería y letras).
Bajada inicial: Los holandeses de Severe Torture venían de dejar la vara alta con Feasting on Blood (2000) y el MCD Butchery of the Soul. Para 2002, la escena death metal estaba saturada de clones, pero estos tipos tenían algo distinto: un sonido "chunky" propio, técnico y podrido a la vez. Misanthropic Carnage es la confirmación de que no eran una banda de un solo disco.
La lucha (dato color): El disco se grabó en la primavera de 2002 en Franky's Recording Kitchen (Países Bajos), con la producción de Berthus Westerhuys, Robbie Woning y la propia banda. Salió el 23 de septiembre de 2002 por Hammerheart Records en CD digipak, jewelcase y vinilo, y tuvo reediciones en Brasil (Mutilation Records) y Estados Unidos (Candlelight). La edición yanqui de Candlelight agregó tres bonus: dos temas del 7" Pray for Nothing y un cover de Cannibal Corpse ("Perverse Suffering").
Lo que suena: Death metal brutal de la vieja escuela, pero con oficio. Acá no hay piruetas de conservatorio ni producción plástica: hay riffs filosos, blast beats de Seth van de Loo, una base rítmica que galopa y la voz de Dennis Schreurs, un gruñido espeso y gutural que se te mete en el pecho. La etiqueta "brutal death metal" les queda bien, pero hay más groove del que el promedio del género suele ofrecer. Temas como "Mutilation of the Flesh" y "Castrated" muestran la fórmula: velocidad, violencia y una precisión que delata horas de ensayo.
Canciones (Tracks):
Mutilation of the Flesh
Meant to Suffer
Carnivorous Force
Misanthropic Carnage
Blinded I Slaughter
Impelled to Kill
Castrated
Forever to Burn
Your Blood Is Mine
La edición de Candlelight (2003) suma:
Estética y Podredumbre (Producción y Arte): El sonido está nítido dentro de lo que el género permite: se entiende todo, los instrumentos respiran y la mezcla tiene peso. No es la producción pulida de los 2000s tardíos, pero tampoco es una cinta de demo. El arte de tapa corrió por cuenta de Joe Maloney, y es exactamente lo que esperás: un engendro monstruoso maltratando a una mujer desnuda, sangre y horror explícito. El logo de la banda y el layout de Marco Jeurissen y Severe Torture completan un paquete visual de puro death metal noventoso que no engaña a nadie.
El pulso de la obra: La clave de todo es "Misanthropic Carnage", el tema que le da nombre al disco. Ahí se condensa la fórmula de la banda: un riff principal que se te queda pegado, cambios de tempo que no marean, y esa sensación de brutalidad controlada que separa a Severe Torture de los chicos con triggers y Pro Tools. Es un disco técnico, violento y adictivo que te deja con ganas de darle play otra vez.
La Voz Especializada:
Encyclopaedia Metallum (Pestilent): "Aún conservando ese sonido chunky único, este álbum entrega 9 temas de death metal técnico y feroz con mega blast beats de bajo. La producción es brillante tanto en sonido como en nivel de producción. El sonido de Severe Torture definitivamente maduró desde sus lanzamientos previos."
Metal Kingdom (Sepultura): "Combina el groove agresivo de EE.UU. con la estructura compleja europea. Los guitars se volvieron más pesados y la batería tiene un control de tempo mucho mejor que en el disco anterior."
Metalinside (crítica negativa): "Rápidos, despiadados, duros, todo eso aplica a los naranjas. A veces incluso se ponen un poco groovy. Solo un adjetivo no encaja: original. Y eso también aplica al arte de tapa..."
El ojo crítico (desde la trinchera): Acá hay que ser honesto. Misanthropic Carnage es un buen disco de death metal, pero no es una revolución. Si venís del death metal holandés de los 90s (Pestilence, Asphyx), Severe Torture es la generación siguiente: más técnica, más "americana" en el enfoque, pero también menos arriesgada. El disco tiene 32 minutos y no sobra nada, pero tampoco hay un tema que te vuele la cabeza fuera de la fórmula. La crítica de Metalinside es válida: el sonido está bueno, la ejecución es impecable, pero la originalidad no es el fuerte. Dicho eso, para los estándares del brutal death de 2002, está arriba del promedio. Los números hablan: en Metal Kingdom tiene un 88.8/100 con pocos votos, y en Last.fm los temas rondan entre 4.000 y 8.000 oyentes cada uno, lo que para una banda de nicho no está nada mal. No hay declaraciones de la banda en los resultados sobre este disco, así que no hay data de entrevistas para sumar. Lo que le sobra: ejecución y coherencia. Lo que le falta: un paso más allá del manual del género.
La posta: Si te gusta el death metal brutal con producción clara, riffs que se recuerdan y cero pretensiones artísticas, Misanthropic Carnage es un disco sólido que vale la pena tener. Si buscás innovación o algo que te vuele la cabeza, seguí buscando. Para deathmetaleros de la vieja escuela que valoran el oficio por sobre la sorpresa.
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